Instrumento de Autoevaluación de la Calidad Educativa –
IACE
Es necesario que el sistema educativo en
su conjunto, incluyendo diversidad de
actores (escuelas, docentes, Estado, familia), se aboque al diseño e
implementación de procesos de mejora que combinen en forma armoniosa los
siguientes elementos:
La evaluación
diagnóstica y la implementación gradual de procesos de autoevaluación para
detectar y priorizar problemas, identificar los puntos de partida en cada uno
de los indicadores, así como sus avances y dificultades;
La planificación de
las metas y líneas de acción para encaminar los esfuerzos de mejora y
transformación de cada establecimiento;
La asignación y
aplicación del financiamiento disponible para asegurar las líneas de acción y
los resultados previstos;
La gestión
educativa que efectúe la coordinación de equipos docentes y combine los
distintos recursos para alcanzar las metas educativas propuestas;
El acompañamiento y monitoreo de los
procesos implementados para arribar a los resultados deseados.
El IACE es un método a partir del cual
toda la comunidad educativa (directivos, docentes, estudiantes y familiares)
participa en la evaluación de la calidad de la educación que brinda su propia
escuela. Así, se procura contribuir, de modo participativo y democrático, a la
mejora de la calidad educativa y a la concreción del derecho a una educación de
calidad e inclusiva para todos.
El método surgió como producto de un
proceso de generación colectiva de conocimiento, en el que confluyen distintas
fuentes: experiencia y trayectoria de
las personas a cargo de su elaboración, la búsqueda de bibliografía relacionada
con la calidad de la educación y aporte de directivos, docentes, autoridades
educacionales.
La aplicación del método comenzó en el
año 2008 en escuelas del nivel primario; en un segundo momento se aplicó en el
nivel secundario (2010) y luego en el nivel inicial (2013), incorporando
paulatinamente todos los niveles educativos obligatorios. Así como el IACE
procura que las escuelas primarias se conviertan en “organizaciones
inteligentes” que aprendan y mejoren a partir de la reflexión sobre sus propias
prácticas, también este método autoevaluativo se actualiza y mejora a partir
de los aprendizajes o recomendaciones emergentes de sus sucesivas
aplicaciones. Alcanzar la meta de una
educación inclusiva y de calidad requiere diferentes recorridos. Uno de ellos,
imprescindible, consiste en la reflexión sistemática sobre la base de
información pertinente y oportuna que posibilite la mejor forma de intervenir
sobre la realidad de las escuelas para mejorar sus resultados.
En la Ley 26206, art. 94 y 96 dice
que…..El Ministerio de Educación tendrá la responsabilidad principal en el
desarrollo e implementación de una política de información y evaluación
continua y periódica del sistema educativo para la toma de decisiones tendiente
al mejoramiento de la calidad de la educación, la justicia social, en la
asignación de recursos, la transparencia y la participación social” “La política
de información y evaluación se concertará en el ámbito del Consejo Federal de
Educación. Las jurisdicciones participarán en el desarrollo e implementación
del sistema de evaluación e información periódica del sistema educativo,
verificando la concordancia con las necesidades de su propia comunidad en la
búsqueda de la igualdad educativa. Asimismo, apoyará y facilitará la
autoevaluación de las escuelas con la participación de los/as docentes y
otros/as integrantes de la comunidad educativa”
Las Metas Educativas 2021 se orientan
hacia la mejora de la calidad y equidad de la educación para hacer frente a la
pobreza y la desigualdad. También subrayan la importancia de evaluaciones
integrales y “no sólo referidas a los resultados académicos de los estudiantes”.
Recomiendan la utilización de “métodos dialógicos”, por medio de los cuales se
fomente la conversación y el intercambio de opiniones entre diferentes actores.
(CEPAL, OEI, SGI, 2010). Del mismo modo, los Objetivos de Desarrollo
Sustentable (ODS), en su Objetivo 4 se proponen “Garantizar una educación
inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje
durante toda la vida para todos”. (ONU, 2015). El IACE es coherente también con
el encuadre de la Iniciativa Global por los Niños fuera de la Escuela,
impulsada por UNICEF y el Instituto de Estadística de la UNESCO, en lo referido
a disminuir las inequidades tanto en el acceso o permanencia, como en el
progreso y aprendizaje de los niños y adolescentes en los establecimientos de
los diferentes niveles. También comparte la visión que plantea esa Iniciativa
de un recorrido escolar que vaya desde el preescolar hasta por lo menos el fin
de la secundaria y que incluya los siguientes rasgos: la escolarización total,
oportuna, sostenida y plena
En el marco de la Ley 26.206 de
Educación Nacional, teniendo en cuenta las citadas Metas Educativas 2021 y la
Iniciativa Global por los Niños fuera de la Escuela y ante los desafíos que
tanto el Estado como la comunidad educativa deben enfrentar en relación con la
calidad de la educación, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en
Argentina –UNICEF– y el Centro de Apoyo al Desarrollo Local –CEADEL–, han
desarrollado el método denominado Instrumento de Autoevaluación de la calidad
educativa (IACE), que ha mostrado su efectividad y aporte a los esfuerzos
colectivos para concretar el derecho a una educación inclusiva y de calidad
para todos y cada uno de los niños1 y adolescentes argentinos.
El método es compatible con la actual
política del Ministerio de Educación y Deportes (MEyD), expresada en su Plan
de Acción 2016 – 2021, donde se plantean cuatro ejes centrales vinculados a:
1. El desarrollo
integral de los estudiantes,
2. La formación, el
desarrollo profesional y la enseñanza de docentes,
3. La gestión provincial
e institucional y
4. La comunidad
educativa integrada.
A su vez, hay tres ejes transversales en
relación a: políticas de contexto, la innovación y tecnología y la evaluación
para la mejora. El IACE favorece un estilo de formación docente basado en la
reflexión sobre la propia práctica y contribuye tanto a la gestión
institucional como jurisdiccional al brindar importantes insumos para la toma
de decisiones y la formulación de políticas educativas que contemplen las
situaciones problemáticas y las propuestas provenientes de las escuelas.
El enfoque de derechos es considerado en
el IACE desde dos puntos de vista: uno en relación con los niños y adolescentes
y otro en relación con los docentes, directivos y familiares.
Desde el punto de vista de los derechos
de los niños y adolescentes, se toma en cuenta:
El derecho a la inclusión educativa (desde la sala de 4 años del nivel
inicial hasta la terminación del nivel medio)
Ø
La escuela como entorno promotor y protector de los derechos de
los niños y adolescentes (a través de acciones de prevención, detección y
atención/derivación de vulneraciones).
El derecho a participar,
a intervenir en las cuestiones que inciden de forma directa en sus vidas
actuales y futuras (en especial acerca de su escuela).
Y desde el punto de vista de los
docentes y familiares, se basa en:
El derecho a la
participación del plantel docente en la identificación y priorización de
problemas, así como en las propuestas para la implementación de acciones de
mejora. Es además necesario remarcar que las escuelas son sus ámbitos de
trabajo y todos tienen derecho a intervenir en mejorar sus condiciones y
procesos de trabajo.
El derecho (que a la vez puede plantearse como obligación) a participar
de los familiares o adultos responsables, en términos de opinar, tener acceso
a información sobre el proceso de aprendizaje de sus hijos y proponer acciones
en su beneficio.
Al generar esos espacios escolares de
participación de los niños y adolescentes se promueve tanto el desarrollo de
competencias cognitivas como intra e interpersonales (preparación para el
ejercicio de la ciudadanía). Resulta enriquecedor conocer y tomar en cuenta sus
opiniones acerca de su escuela. Está claro que consultarlos supone la voluntad
de involucrarlos en procesos de intercambio de opiniones y propuestas, en los
que ellos asuman un rol protagónico y sientan que su voz es escuchada y
considerada, sin que esto implique dar curso a todas sus propuestas, sino que
éstas sean sujetas a un análisis de factibilidad del cual, en muchos casos,
ellos mismos puedan ser parte, incorporando así criterios y modos racionales o
dialógicos para tomar decisiones. (PUEDE IR PARA EDUCACIÓN CIUDADANA)
La inclusión de los familiares en la
evaluación y en la planificación institucional, no sólo permite triangular con
sus puntos de vista y expectativas, sino que resulta un camino eficaz y
sinérgico para mejorar sus vínculos con los planteles y promover su
involucramiento activo tanto en la gestión escolar como en el proceso educativo
de sus hijos. Un sentido principal del método es aportar a la concreción de
esos derechos y a la disminución de las brechas existentes en la calidad de la
educación que reciben aquellos que viven en situaciones de pobreza y los que
están en condiciones socioeconómicas y culturales más ventajosas, o sea,
procura contribuir a una mayor equidad educativa. La calidad educativa es un
elemento central que favorece el desarrollo pleno de las capacidades y
potencialidades de los niños y adolescentes, más allá de las condiciones
económicas, sociales y culturales del medio familiar y social donde llegan al
mundo y crecen. La evaluación institucional produce en cada escuela información
y conocimiento –evidencias– que aportan a la toma de decisiones racionales y
fundamentadas para mejorar la gestión escolar; eso se concreta a través de la
formulación de planes de mejora tendientes a superar las problemáticas
detectadas y priorizadas.
Las autoevaluaciones deben estar
respaldadas por una orientación metodológica que permita la reflexión conjunta,
con modalidades de dinámicas grupales y espacios para acuerdos o consensos
sobre variables e indicadores relevantes.
Las evaluaciones de la gestión escolar
deben considerar los resultados y las trayectorias educativas de los
estudiantes, los perfiles y desempeños docentes, así como las capacidades y los
desempeños institucionales. Incluir en esos procesos la perspectiva de todos
los actores implicados, favorece situaciones de aprendizaje compartidas, promueve empoderamiento, trabajo en equipo,
democratización, ejercicio de ciudadanía.
CAPITULO I- ASPECTOS CONCEPTUALES
1.
El
significado de la “calidad educativa” en el IACE
La propuesta Educación para Todos (EPT)
de UNESCO sugiere que una educación de calidad debe ser capaz de motivar al
estudiante, de modo que pueda percibir que estudiar vale la pena. el estudiante
tiene que valorar la calidad del aprendizaje que de otro modo no podría
alcanzar, logrando asignarle utilidad para sí. Por lo tanto, tiene que ser una
enseñanza que atienda a la diversidad de necesidades de los discentes y
plantearse como relevante para sus vidas, asegurando, al mismo tiempo,
aprendizajes comunes para construir capacidades básicas para todos los
ciudadanos. Esta concepción incorpora la
definición de equidad educativa como la distribución justa de las condiciones
de aprendizaje según los puntos de partida de los sujetos, es decir,
considerando sus diferencias y permitiéndoles acceder en plenitud a la garantía
de sus derechos. Como expresa Miguel A. Zabalza (2000):2
“La calidad educativa no es una situación en la que se está
instalado sino un compromiso en el que se avanza. La cuestión no es tanto si
somos o no de calidad sino si estamos mejorando o no, es decir, si estamos
comprometidos con la elevación progresiva del nivel de calidad de la educación
que llevamos a cabo en nuestro centro escolar”.
La misión de la escuela y sus logros
guardan estrecha relación con la idea de calidad que la institución sustente.
Por ello, en el IACE, la calidad educativa es, a la vez, el punto de partida y
de llegada. Se trata de un concepto multidimensional, pues son diversos los
aspectos a los que hace referencia y múltiples los factores que lo determinan.
Podría decirse que…
Un sistema con una educación
inclusiva y de calidad es aquel que logra que todos los niños y las niñas
ingresen en la escuela y tengan trayectorias escolares completas, cumpliendo la
edad teórica deseada y obteniendo adecuados resultados de aprendizaje.
Un sistema educativo de calidad se caracteriza,
entre otros atributos, por tener:
Objetivos
curriculares relevantes y compartidos, reflejados en los Núcleos de Aprendizaje
Prioritarios (NAP).
Eficacia, porque
logra acceso universal, permanencia y egreso de los estudiantes de acuerdo con
los objetivos de aprendizaje previstos.
Impacto, en
términos de que los estudiantes adquieren aprendizajes sustantivos que
promuevan el ejercicio de la ciudadanía.
Eficiencia, porque cuenta con planteles (docentes y no docentes)
suficientes y con la formación adecuada, con materiales acordes, y los
aprovecha de la mejor manera posible.
Equidad, porque
considera la desigual situación de los estudiantes y las comunidades en que
éstos y sus familias viven, y brinda apoyo especial a quienes lo requieren,
para que los objetivos educativos sean alcanzados por todos.
Teniendo en cuenta lo dicho,
y considerando cada escuela primaria, puede decirse que un establecimiento
brinda educación de calidad si:
Logra que todos sus
estudiantes aprendan lo que tienen que aprender.
Posee objetivos y
contenidos de enseñanza pertinentes y actualizados, plasmados en un proyecto
educativo institucional, incluyendo las tecnologías de información y
comunicación (TIC).
Implementa
estrategias para prevenir el ausentismo, el fracaso y la deserción escolares.
Logra el acceso, la
permanencia y el egreso de los estudiantes, de acuerdo con los objetivos de aprendizajes
deseables y programados.
Brinda apoyo
especial a quienes lo requieren (por sí misma o en articulación con otras
organizaciones locales).
Fomenta y
posibilita el desarrollo integral de los niños.
Genera un clima
escolar inclusivo, favorable y respetuoso.
Genera un entorno
promotor y protector de los derechos de la infancia.
Trabaja en la
diversidad y promueve la eliminación de todas las formas de discriminación.
Toma en cuenta a
las personas (adultos o niños) con discapacidades y procura superar las
barreras físicas y simbólicas para su mejor desempeño.
Cuenta con un
plantel suficiente y con formación congruente con las necesidades de la
población a la que atiende.
Promueve la
participación de los miembros de la comunidad educativa.
Considera la cultura local y
comunitaria, y al mismo tiempo está abierta y propone otros elementos que las
enriquezcan.
2.
El
significado y los propósitos de la autoevaluación
En el IACE,
la autoevaluación es una actividad programada y sistemá-tica de reflexión
acerca de la propia acción desarrollada en la escuela, sobre la base de
información fidedigna, pertinente y actualizada, con la finalidad de emitir
juicios valorativos fundamentados, consensuados y comunicables. Esta actividad
debe ser efectiva para recomendar y programar acciones orientadas a la mejora
de la calidad educativa (adaptado de la definición de Nirenberg, 2013, capítulo
4).
La actividad de autoevaluación la llevan
a cabo los propios miembros de la escuela directivos, docentes, estudiantes y
familiares a cargo de estos últimos y está abierta a la participación de todos
los miembros de la comunidad educativa (personal no docente y demás agentes de
la comunidad). Es un método democrático y participativo. La evaluación que sólo
se queda en el enjuiciamiento suele convertirse en frustración y provocar
inmovilidad. Pero si el propósito es aprender en forma conjunta desde la propia
práctica (tanto de los errores o las falencias como de los aciertos o las
fortalezas) para extraer de allí conocimiento compartido y útil para mejorar la
acción, entonces la significación de la evaluación es evidente para el
fortalecimiento de todos aquellos que se involucran en sus procesos. En función
de la concepción que aquí se sustenta acerca de la evaluación, como una
instancia de aprendizaje para todos los que participan de ella, el método socrático
resulta el más indicado para su aplicación. Este método consiste en plantear
interrogantes correctos y procurar respuestas adecuadas mediante razonamientos,
fundamentos y evidencias. Así, es posible aprender algo más sobre la estructura
y el funcionamiento de la escuela con vistas a mejorar su calidad y generar un
entorno favorable para que todos los niños tengan oportunidades de educarse.
Los resultados emergentes del proceso
autoevaluativo en cada establecimiento fluyen y tienen fuerza hacia dentro y
hacia fuera de la propia institución escolar. Hacia dentro de la propia escuela
porque allí es donde se construye un Plan en función de los resultados y de los
acuerdos alcanzados democráticamente mediante la autoevaluación. Por otro
lado, este Plan irradia hacia fuera de la escuela, ya sea promoviendo vínculos
más efectivos con el entorno o elevando demandas y/o propuestas a los organismos
o instancias competentes.
El método IACE es una estrategia
evaluativa que genera una cultura de ida y vuelta de la información y de abajo
hacia arriba en el propio sistema educativo. De este modo, propicia el
surgimiento de nuevas formas de articulación, vínculos y canales de
comunicación con otras instituciones y órganos rectores de la política
educativa. Ese camino permitirá instaurar los procesos de autoevaluación en las
escuelas como cultura institucional y como una modalidad que contribuya a la
formulación de las políticas públicas. Sus propósitos son:
En cada escuela: -
Contribuir a la mejora de la calidad educativa. - Generar cultura y
procedimientos de autoevaluación y de progra-mación. - Promover el protagonismo
de los actores implicados.
Y a nivel del sistema educativo
(provinciales y nacional): - Impulsar políticas de autoevaluación. - Promover
un cambio en la dirección en que se toman las decisiones (de arriba hacia
abajo), para incluir, de modo complementario, las demandas priorizadas y las
propuestas provenientes de las escuelas (de abajo hacia arriba).
3.
La Teoría
del Cambio en el método IACE
Toda intervención y toda evaluación
orientadas a mejorar situaciones adversas o problemáticas se sustentan en una
Teoría del Cambio (TdC). Puede decirse que una TdC plantea que:
“…si se despliegan ciertos
procesos, es decir, si se llevan adelante diversas acciones, en determinadas
circunstancias (bajo determinados supuestos), y si se disponen y se usan
ciertos recursos (humanos, de conocimiento, temporales, materiales, de
equipamientos, financieros…) se obtendrán los resultados esperados, en términos
de contribuir a superar situaciones problemáticas” (Nirenberg, 2013)
Lo que se debe poner en evidencia son
justamente tales cuestiones: los problemas a afrontar, los supuestos, los
requerimientos contextuales, los aspectos estructurales necesarios, los
recursos de todo tipo requeridos y los procesos o líneas de acción que se deben
desarrollar para obtener los resultados esperados. Vale decir: la TdC refleja
la estrategia o racionalidad de las acciones que se propone realizar en el
marco de una intervención.
El IACE provee un método para la
autoevaluación institucional en los establecimientos de los tres niveles
educativos obligatorios, para así:
Instalar una cultura evaluativa y
democrática en las escuelas,
Elaborar e implementar en cada establecimiento un Plan que
resulte viable y eficaz para superar los problemas detectados.
Incidir en las políticas públicas
brindando a los gobiernos educativos jurisdiccionales insumos para sus
decisiones a partir de las problemáticas y demandas priorizadas por las
escuelas.
Otra hipótesis que sustenta la TdC del
IACE es que los agentes educativos se apropiarán del método (lo cual, en
efecto, ha sucedido en las diversas experiencias de aplicación), para generar
así en las escuelas una cultura autoevaluativa y de programación; asimismo, a
nivel sistémico, se presume que las autoridades jurisdiccionales usarán los
insumos de la consolidación de los planes del conjunto de las escuelas para sus
decisiones y procesos de formulación de políticas, lo cual también se va
logrando, en forma gradual y sostenida.
Una
hipótesis adicional es que las escuelas podrán utilizar ese método – en forma
parcial o completa – por sí mismas y periódicamente, para afrontar los
problemas que en cada momento de la gestión institucional se presenten. Esto es importante porque, parafraseando a Matus: ningún problema se resuelve de hoy y para
siempre, sino que los problemas iniciales, afrontados mediante las
intervenciones, se transforman en nuevos problemas de mayor nivel de
complejidad (Matus, 1972).
4.
Las
dimensiones y variables de la calidad educativa
Las dimensiones son
los grandes ejes analíticos con que se aborda el fenómeno de la calidad
educativa; son un caso especial de variables complejas, que poseen un alto
nivel de abstracción, y son difíciles de
apreciar en su globalidad; por ello se especifican o se abren en variables más
operativas u observables, para permitir un análisis más concreto y preciso. Las
variables son conceptos que aluden a atributos, estados o situaciones de
objetos o sujetos que cambian en cantidad y/o cualidad, debido a la influencia,
intencional o no, de otras variables; o sea, pueden asumir diferentes valores a
lo largo del tiempo o en diferentes contextos. Los indicadores son
medidas o apreciaciones de fenómenos, eventos, situaciones, condiciones; son
variables, pero de menor nivel de abstracción o de generalidad, medibles,
tangibles u observables; brindan información sobre algo que no es manifiesto ni
directamente registrable, por eso se dice que especifican las variables, son
“marcadores” de cambios en ellas. (Nirenberg, 2013, capítulo 4).
Es útil diferenciar aquellas en las que
la escuela tiene una incidencia más directa o más indirecta, acorde con la
posibilidad o autonomía que el establecimiento tenga para desarrollar acciones
tendientes a transformar ese particular aspecto o variable.
Las variables de
incidencia directa son las que se pueden atender con acciones realizables
desde la propia escuela.
Las variables de
incidencia indirecta son aquellas que están básicamente determinadas por la
acción de la política educativa vigente en el nivel jurisdiccional y/o en el
nacional. Para ello es necesario que los resultados del IACE, reflejados en el
Plan, sean elevados a las autoridades a través del nivel de supervisión de la
escuela.3
Las variables de
incidencia mixta como, por ejemplo, el caso del “entorno escolar promotor y
protector de los derechos de los niños” de la dimensión III, son aquellas cuyos
resultados deseables dependen de una relación entre la acción de la gestión escolar
y su capacidad de articulación efectiva con otras instituciones y organismos,
como así también del apoyo a la escuela y a las familias por parte del nivel
gubernamental correspondiente.
DIMENSIÓN I: RESULTADOS Y
TRAYECTORIAS EDUCATIVAS DE LOS ESTUDIANTES
|
|
Variables
|
Indicadores
|
1. Resultados/logros
de aprendizaje en las áreas curriculares.4
|
• Aprendizaje
de los estudiantes en:
- El área de lengua. - El área
de matemáticas. - El resto de las áreas básicas. - Las materias especiales.
|
2. Otros
resultados de aprendizaje por parte de los estudiantes.
|
• Adquisición de valores (por
ejemplo: solidaridad, cooperación, participación, no discriminación, respeto
por los derechos, convivencia, respeto por el ambiente natural).
• Actitudes hacia el estudio
(responsabilidad, protagonismo y autonomía).
• Capacidades para la resolución
de conflictos a través de la palabra y el diálogo, sin violencia ni
agresión.
• Autoestima, confianza, y
actitud activa frente al aprendizaje en la escuela.
• En caso de estudiantes de
comunidades indígenas:
- Identificación y referencia a
valores, tradiciones y significados de su cultura durante la participación en
clase.
- Comunicación en forma oral y
escrita empleando el idioma español en forma fluida.
- Comunicación fluida en su
lengua originaria.
|
3. Preparación
de los estudiantes para el ingreso al nivel secundario.
|
• Preparación suficiente al
egresar, como para abordar satisfactoriamente la educación secundaria.
• Inscripción en escuela
secundaria, en forma previa al egreso.
|
4. Preparación
de los estudiantes para una vida saludable.
|
• Adquisición de hábitos
saludables de alimentación.
• Realización de actividades
deportivas y al aire libre, acorde a sus edades e intereses.
• Conciencia de situaciones de
riesgo y procurar no exponerse o exponer a otros a accidentes o lesiones
dentro y fuera de la escuela.
• Información y comprensión sobre
sexualidad integral.
• Información y comprensión
sobre adicciones y prevención del consumo de tabaco, alcohol y otras
sustancias psicoactivas.
|
5. Trayectorias
escolares.
|
• Evolución de los siguientes
indicadores en los últimos 5 ciclos lectivos completados:
- Ausentismo de estudiantes.
- Repitencia.
- Sobreedad.
- Abandono escolar.
- Proporción de estudiantes con
elevado número de llegadas tarde.
• Cantidad (absoluta y
porcentual) de estudiantes que realizan trabajo infantil, remunerados o no,
(por ejemplo, ayudando a sus familiares en actividades productivas o
trabajando para terceros).
|
DIMENSIÓN II: GESTIÓN
PEDAGÓGICA, PERFILES Y DESEMPEÑOS DOCENTES
|
|||||
Variables
|
Indicadores
|
||||
6. Adecuación
de las metodologías de enseñanza.
|
• Cumplimiento
con los objetivos y las metas de enseñanza que se propone la escuela.
•
Implementación de estrategias para el trabajo en la diversidad, acorde con
los tiempos e intereses individuales de los estudiantes.
• Focalización
en la resolución de problemas y no sólo en la transmisión de contenidos.
• Utilización
de bibliotecas y otras fuentes de información en el proceso de enseñanza.
• Uso de las
TIC en las estrategias de enseñanza.
•
Implementación de estrategias para la adecuada inserción de estudiantes con
dificultades para sostener la escolaridad regular.
•
Implementación de estrategias específicas de los docentes para el trabajo con
estudiantes con discapacidades.
•
Implementación de estrategias específicas que faciliten a los estudiantes la
interacción con el medio social.
• Atención y
trato no discriminatorio a los estudiantes (ya sea por razones sociales,
culturales, étnicas, religiosas, físicas, de género, u otras).
• En casos de
plurigrado: implementación de estrategias que permitan desarrollar
contenidos de grados diferentes en forma simultánea.
• Valoración e
inclusión en las actividades del aula de la lengua, los valores y las
tradiciones de sus propias culturas (sobre todo, para escuelas con
estudiantes de poblaciones indígenas o de zonas de frontera).
• En casos de
escuelas que atienden estudiantes de poblaciones indígenas o de zonas
fronterizas, existe Auxiliar Docente Aborigen o Auxiliar Docente Indígena o
Maestro Especial para Modalidad Aborigen, y éste traduce toda la clase.
• En casos de
escuelas que atienden estudiantes de poblaciones indígenas o de zonas
fronterizas, el Auxiliar Docente Aborigen o Auxiliar Docente Indígena o
Maestro Especial para Modalidad Aborigen tiene un rol protagónico en la
enseñanza, con un enfoque intercultural.
|
||||
7. Realización
de actividades extra-curriculares.
|
•
Implementación de actividades escolares extracurriculares (deportivas,
artísticas, culturales, sociales, solidarias).
•
Involucramiento en actividades extracurriculares por parte de diferentes
actores de la escuela: docentes de grado, docentes especiales, estudiantes,
familiares.
|
||||
8. Evaluación
de los aprendizajes y del desempeño docente.
|
•
Implementación de modalidades de seguimiento y evaluación de los aprendizajes
de los estudiantes.
• La evaluación
y el seguimiento de los aprendizajes de los estudiantes se vinculan (son
coherentes) con las metodologías de enseñanza y actividades que se desarrollan
en el aula.
• Implementación
de dispositivos de evaluación de tareas no presenciales (en especial en los
casos de ausencias prolongadas de estudiantes).
• Promoción de
la participación de los estudiantes en la evaluación de sus aprendizajes.
• Se realiza
evaluación y/o autoevaluación del desempeño docente (en forma sistemática o
no).
|
||||
9. Formación,
capacitación y actualización docente.
|
• Formación
inicial y otros estudios.
• Asistencia a
cursos de capacitación y actualización en los últimos cinco años.
• Participación
en instancias de capacitación en servicio, capacitación “horizontal” (entre
pares), parejas pedagógicas y/o “comunidades de aprendizaje”.
• Auto
capacitación a través de medios virtuales (Internet); participación en foros
o redes virtuales.
• Consultas a
revistas especializadas.
|
||||
10. Satisfacción
con el ejercicio docente y compromiso con la escuela y su comunidad.
|
• Grado de
satisfacción del plantel con el ejercicio de la docencia en el nivel.
• Percepción de
la importancia e impacto de su intervención en la formación de los
estudiantes.
• Sentido de
pertenencia al establecimiento.
• Sentido de
pertenencia/identificación con el entorno comunitario de la escuela.
• Proporción de
ausentismo docente.
|
||||
DIMENSIÓN III:
GESTIÓN/DESEMPEÑO INSTITUCIONAL
|
|||||
Variables
|
Indicadores
|
||||
11. Misión
institucional.
|
• Existencia de una misión
(formal o no) de la escuela, compartida por los distintos actores de la
comunidad educativa.
• Existencia de objetivos
prioritarios que se propone lograr la escuela.
• Coherencia entre la misión y
el Proyecto Educativo Institucional (PEI, DON, PEC).
|
||||
12. Modalidad
de gestión institucional en la escuela.
|
• Tipo de conducción de la
escuela (en términos de si es autoritaria, vertical, centralizadora o bien
democrática, participativa, consultiva).
• Implementación de estrategias
para la promoción de la participación de los distintos actores en la gestión.
• Implementación de estrategias
específicas para la prevención del ausentismo, la repitencia y el abandono.
• Existencia de orientaciones
para valorizar las diferencias y enfrentar la discriminación.
• Existencia de orientación y
apoyo especializado al docente en la atención y el trabajo con estudiantes
con necesidades educativas especiales y/o con discapacidades.
|
||||
13. Modalidad
de organización institucional y tamaño del plantel.
|
• Relación docente - cantidad de
estudiantes por grado/aula.
• Cantidad de estudiantes con
necesidades especiales por grado/aula.
• Rotación del personal docente
en la escuela.
• Adecuación de los recursos
humanos (docentes y no docentes) en relación con las necesidades de la
enseñanza.
|
||||
14. Generación
de un entorno promotor y protector de los derechos de los niños.
|
• Difusión, conocimiento y
promoción, por parte de los distintos actores de:
- Convención de los Derechos de
niños, niñas y adolescentes.
- Ley de Protección Integral de
derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Ley N° 26.061).
- Ley Jurisdiccional
(Provincial) de Protección Integral de derechos de los niños, niñas y
adolescentes (si existiera).
- Ley 26.378, para personas con
Discapacidad.
- Ley Nacional 26.390 de
Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente.
• Detección, atención (o
derivación) y seguimiento de casos de vulneración de derechos de los
estudiantes (casos de maltrato, abuso sexual, trabajo infantil, falta de
alimentación adecuada, problemas de salud desatendidos).
• Fomento de un entorno promotor
de la interculturalidad (Ley 26.206. Art. 52- 54) sobre todo en escuelas que
atienden estudiantes de poblaciones indígenas o de zonas de frontera.
|
||||
15. Comunicación
e información a la comunidad educativa sobre la gestión escolar.
|
• Comunicación
e información acerca de:
- La gestión y
el funcionamiento escolar.
- La situación
de los estudiantes.
- Actividades
que se realizan (curriculares y extracurriculares).
- Otros.
•
Disponibilidad y utilización de:
- Carteleras
(para directivos y docentes, para familiares, para estudiantes).
- Reuniones del
plantel docente y cuaderno/libro de comunicación para los docentes.
- Mecanismos
para información y comunicación con familiares (notificaciones, invitaciones,
reuniones y otras).
- Correo
electrónico.
- Sitio web de
la escuela.
- Mensajes de
texto.
- Otros canales
informales.
|
||||
DIMENSIÓN III:
GESTIÓN/DESEMPEÑO INSTITUCIONAL
|
|||||
Variables
|
Indicadores
|
||||
16. Clima
escolar, vínculo entre los diferentes actores de la comunidad educativa.
|
• Vínculos entre:
- Miembros del plantel
directivo.
- Directivos y docentes.
- Docentes entre sí.
- Directivos, docentes y
estudiantes.
- Estudiantes entre sí.
- Directivos, docentes y
familiares.
- Otros.
• Implementación de
instancias institucionales para el trabajo en equipo.
• Implementación de
estrategias de resolución de conflictos (mediación/negociación, otros) en el
interior de la escuela y con la comunidad educativa u otros actores.
|
||||
17. Participación
de los actores de la comunidad educativa en la gestión escolar.
|
•
Participación/involucramiento de los docentes en la gestión escolar (por ejemplo,
realizan actividades para superar problemas, presentan a los directivos
propuestas o proyectos orientados a la mejora de la gestión escolar).
•
Participación/involucramiento de los estudiantes en cuestiones relativas al funcionamiento
escolar (por ejemplo, en actividades conjuntas con sus docentes para superar
problemas, en la elaboración y monitoreo de las pautas de convivencia, en
consejos de aula…).
•
Participación/involucramiento de los familiares en cuestiones relativas al
funcionamiento escolar (por ejemplo, en brindar apoyo a sus hijos en las
tareas escolares, en la elaboración y monitoreo de las pautas de convivencia,
en la cooperadora…).
|
||||
18. Articulaciones
con otras instituciones educativas y del territorio.
|
• Relación/Articulación de la escuela con:
- Otras escuelas primarias (trabajo en red, en nucleamientos,
intercambios, realización de eventos conjuntos).
- Escuelas de nivel inicial, para preparar mejor a los niños
para su escolaridad primaria.
- Escuelas secundarias para ofrecer información a las familias
acerca de las posibilidades de continuidad según distancias, modalidades
organizacionales y ofertas curriculares.
- Establecimientos de nivel terciario o universitario (en el
marco de proyectos de extensión, investigación, formación docente, etc.).
- Otras instituciones y organizaciones locales que no pertenecen
al sistema educativo (por ejemplo, centros de salud u hospitales, áreas de
trabajo, justicia, desarrollo social, organizaciones de la sociedad civil,
empresas).
|
||||
19. Existencia
y adecuación de los servicios alimentarios.
|
• Adecuación de los
servicios alimentarios en función de los requerimientos nutricionales, de su
variedad, de su correspondencia con las pautas culturales y costumbres del
lugar.
• Suficiencia y adecuación
de insumos y equipamientos para el funcionamiento del servicio (menaje:
platos, cubiertos, vasos, etc. y equipamiento básico: heladeras, cocinas…).
• Utilización de los
momentos de alimentación para la enseñanza y aprendizaje de hábitos y
conductas.
|
||||
20. Infraestructura,
materiales didácticos y equipamientos.
|
• Adecuación:
- De la infraestructura
edilicia, en términos de la cantidad y amplitud suficiente de espacios, el
estado del mantenimiento y la higiene.
- De la existencia de
dispositivos de seguridad.
- Del edificio y los
equipamientos para personas (adultos o niños) con discapacidades.
- De recursos y materiales
pedagógicos (cantidad, variedad y mantenimiento): biblioteca, materiales
audiovisuales, elementos deportivos, juegos didácticos, software educativo.
- De los sanitarios
(cantidad, mantenimiento e higiene).
- Del mobiliario:
suficiencia en relación con la cantidad de estudiantes y de su estado de
mantenimiento (por ejemplo, pupitres, escritorios, mesas, sillas, armarios,
pizarras).
- Del equipamiento
informático: existencia de PC actualizadas tecnológicamente, cantidad
suficiente en relación con la cantidad de estudiantes.
• Existencia y adecuación
de conectividad a Internet
|
||||
Las tres dimensiones
y sus correspondientes variables e indicadores son las que se toman en cuenta y
se reflejan en los ejercicios propuestos por el IACE.
Cada establecimiento
tiene margen para ampliar el listado de variables propuesto, atendiendo a su contexto
específico -urbano, urbano-marginal, ruralidad, población indígena, etc.-
(véase al respecto capítulo 3, ejercicio 6).
6.
Listado de ejercicios e instrumentos
El IACE es un proceso guiado de reflexión y valoración de los
aspectos significativos de la calidad educativa, que se apoya en la realización
de siete ejercicios básicos, a los que se suman tres instrumentos y ocho
ejercicios opcionales (cada escuela podrá seleccionar y usar estos últimos
según sus propias características y problemáticas).
Ejercicios básicos:
1. Datos
de la escuela para los últimos cinco ciclos lectivos completados y comparación
con los datos provinciales correspondientes.
2. Consulta
a familiares de estudiantes (encuesta + taller).
3. Consulta
a estudiantes (taller).
4. La
misión de la escuela.
5. El
significado de la calidad educativa en la escuela.
6. Valoración
de las dimensiones y variables de la calidad educativa.
7. Plan
de Acción para la Mejora de la Calidad Educativa.
Ejercicios opcionales:
1. El
proyecto educativo y la planificación pedagógica en la escuela.
2. El
conflicto en la escuela.
3. La
violencia en la escuela.
4.
Inclusión educativa y atención a la diversidad.
a.
Versión para directivos y docentes de escuelas urbanas.
b.
Versión para directivos y docentes de escuelas rurales.
c.
Versión para directivos y docentes de escuelas que atienden población indígena.
d.
Versión para estudiantes de 6º y 7º grado de todo tipo de escuela.
5. Vínculos
de la escuela con las familias.
6. Vínculo
de la escuela con las organizaciones locales.
7. La
escuela como entorno protector de los derechos de los niños.
8. Uso de información para la toma de decisiones en la escuela.
Instrumentos:
Cronograma.
Grilla A. Registros sobre la realización de cada ejercicio del IACE.
Grilla B. Apreciaciones sobre el proceso general de aplicación del IACE en la
escuela.
El proceso completo de autoevaluación implica la realización de un
mínimo de cuatro jornadas colectivas o plenarias de trabajo de todo el plantel
docente, además de momentos de trabajo individual, de a pares o en pequeños
grupos. En los casos de escuelas rurales o aquellas de uno, dos o tres
docentes, se propone el trabajo en agrupamientos de escuelas para enriquecer
las discusiones y los análisis sobre los diferentes aspectos de la calidad
educativa.
Tal como se anticipó, se reitera que el método IACE no se limita
al proceso autoevaluativo propiamente dicho, sino que culmina con una
actividad propia de la planificación/programación; para ello se incluye un
formato o guía de formulación (ejercicio básico 7).
Capítulo
2
Proceso de Aplicación
1.
Las autoridades provinciales y la aplicación del IACE
La aplicación del IACE en las escuelas supone la manifestación
previa del interés y compromiso de las autoridades provinciales en la
implementación de procesos de autoevaluación. En función de ello dichas
autoridades otorgarán cuatro jornadas (de entre dos a cuatro horas cada una) que,
como mínimo, se requieren para la realización de reuniones plenarias en cada
escuela.
2.
Autonomía, confidencialidad y transparencia
Los ejercicios que conforman el IACE fueron diseñados para ser
aplicados con la mayor autonomía, sin interferencias y bajo la responsabilidad
de los directivos y docentes de las escuelas. La recomendación de que la
aplicación del IACE en cada escuela se realice mediante un proceso lo más
autónomo y confidencial posible, se dirige a lograr la mayor espontaneidad y
libertad en los aportes y las discusiones grupales de los planteles. Pero si
bien eso es aconsejable para el proceso autoevaluativo propiamente dicho, el
Plan (donde se plasman los resultados más relevantes de la autoevaluación), una
vez completado, debe tomar estado público y trascender la escuela, mediante la
realización de acciones de difusión. Además de razones de transparencia en la
gestión institucional, el carácter público del Plan también se fundamenta en el
hecho de que no todos los problemas detectados en el proceso autoevaluativo
serán de resolución posible en la esfera de la propia escuela, sino que, como
se anticipó, en algunos casos se requerirá del apoyo y de la decisión de otros
niveles del sistema educativo.
3.
La supervisión y la aplicación del IACE
Es relevante el papel de quienes integran el nivel de supervisión
durante el proceso de aplicación del IACE en las escuelas a su cargo, por ser
quienes concretan efectivamente el nexo entre cada establecimiento y las
autoridades educativas provinciales. El rol de la supervisión es de
acompañamiento y apoyo, lejos del control o la sanción, por lo que, en caso de
ser invitados a presenciar las dinámicas grupales o reuniones que se realicen
en el marco del proceso de aplicación en las escuelas a su cargo, es
aconsejable que no intervengan en las discusiones propiamente dichas, ni tomen
partido en caso de diferencias de opinión.
5. El
grupo promotor en la escuela
Las experiencias transitadas de aplicación del método IACE
sugieren, para las escuelas que tengan más de diez docentes, la conformación de
un grupo promotor (GP), integrado por tres a seis personas del plantel,
incluyendo, en lo posible, no sólo docentes de grado, sino también algún
coordinador de área, en caso de que exista en la escuela, así como a alguien
que ejerza funciones de secretaría y/o responsable de biblioteca. Cada escuela
decidirá si además incluye uno o dos estudiantes, preferentemente de los
grados superiores. (VER EN LIBRO LAS TAREAS DEL GRUPO PROMOTOR)
6. Los
pasos del proceso de aplicación
Paso
1. El equipo directivo y el GP preparan el cronograma de aplicación y
sensibilizan e informan al plantel acerca del IACE y del cronograma previsto
para su completamiento.
Paso
2. El GP o uno de sus miembros completa las planillas del ejercicio básico
1, “Datos de la escuela de los últimos cinco ciclos lectivos completados y
comparación con los datos provinciales correspondientes”
Paso
3. El GP, o alguno de sus integrantes, se encarga de implementar el
ejercicio básico 2, “Consulta a familiares de estudiantes”
Paso
4. El GP, o quién éste indique, se encarga de implementar el
ejercicio básico 3, “Taller de consulta con estudiantes”, y resumirá sus
resultados en una relatoría
Paso
5. Trabajando en forma individual, de a pares o en pequeños grupos, los
docentes analizan y realizan en forma preliminar los ejercicios básicos 4, “La
misión de la escuela”, y 5, “El significado de la calidad educativa en la
escuela”.
Paso 6. Trabajando en forma
individual, de a pares o en pequeños grupos, los docentes analizan y realizan
en forma preliminar el ejercicio básico 6, “Valoración de las dimensiones y
variables la calidad educativa”.
Además
de valorar cada indicador, variable y dimensión de la calidad educativa, en
este ejercicio también se solicita a los docentes que identifiquen y prioricen
problemas (sólo uno o dos problemas por cada una de las tres dimensiones, es
decir que en total deben priorizar entre tres y seis problemas) y que propongan
acciones superadoras en relación con esos problemas priorizados.
Paso
7. El equipo directivo, secundado por el GP, sistematiza/sintetiza
los problemas y propuestas que el plantel formuló preliminarmente, en el paso
anterior. En base a esa sistematización/síntesis, así como a todo el proceso
previo, preparan en forma preliminar el Plan, usando como modelo el formato
presentado en el ejercicio básico 7.
Paso
8. Una vez finalizados los 7 ejercicios básicos (así como los
ejercicios opcionales que la escuela haya elegido realizar), se completa
(preferentemente en forma digitalizada) la grilla B, “Apreciaciones sobre el
proceso general de aplicación del IACE en la escuela.
Paso 9. El GP y el equipo directivo realizan la difusión del Plan con el
fin de promover su implementación.
Paso 10. La escuela procede a la implementación
del Plan, cuyo seguimiento, estará a cargo -además de los actores de la propia
escuela- del nivel de supervisión, de los equipos técnicos provinciales y de
las respectivas autoridades.
La experiencia indica que el proceso completo puede ejecutarse en
un lapso de entre tres y cuatro meses y que son necesarias durante ese período
un mínimo de cuatro reuniones plenarias (de todo el plantel docente), cada una
de entre dos y cuatro horas de duración.
Una pregunta frecuente que surge a partir de las aplicaciones del
IACE es con qué periodicidad debería ser utilizado en las escuelas. No existe
una respuesta general o unívoca a ese interrogante, pues son diversas las
características y necesidades de cada establecimiento. Aun así, podría
sugerirse, en forma general, la conveniencia de realizar procedimientos de
autoevaluación cada dos a tres años.
Se entiende por misión a aquello que la escuela desea y se propone
realizar. La misión expresa el sentido de ser del establecimiento y su aporte a
la población escolar y a la comunidad.
El objetivo de este ejercicio(básico nro. 4, misión de la
escuela) es que el plantel y los directivos reflexionen acerca de la misión y
propósitos de la propia escuela, en forma específica y más allá de la misión
general de la educación primaria, tomando en cuenta el contexto donde se ubica
el establecimiento y el tipo de población que atiende.
Plan
de acción para la mejora de la calidad educativa
Se
realiza a partir de los principales problemas detectados en las dimensiones Resultados
y trayectorias educativas de los estudiantes; Gestión pedagógica, perfiles y
desempeños docentes; Gestión desempeño institucional. (VER EJERCICIO NRO 7 A
PARTIR DE PÁGINA 73)
1.
PROBLEMAS PRIORIZADOS. Listar
los problemas que se priorizaron en la escuela a partir de la autoevaluación
realizada.
2. 2.
ESTRATEGIA GENERAL DEL PLAN (Teoría del Cambio). Explicar
en forma clara y breve la racionalidad global del Plan (o Teoría del Cambio),
en términos de cómo los objetivos y actividades que se proponen, se reflejarán
en la solución o superación de los problemas detectados y priorizados y en
definitiva, en la mejora de la calidad educativa en la escuela. Asimismo, el
tipo de gestión que se promueve: integral, participativa, asociativa, con
enfoque de derechos, etc.
3. 3.
OBJETIVOS. Se aconseja plantearlos empezando con una acción verbal, por
ejem-plo: Mejorar; Facilitar, etc. Deben reflejar claramente los cambios
deseados (en actitudes, conocimientos, conductas, procedimientos,
prácticas) para superar pro-blemas detectados durante la autoevaluación y que
fueron priorizados. O sea, los objetivos deben ser coherentes con los problemas
que se priorizaron en 1. Se plan-tearán como máximo 6 y cómo mínimo 3
objetivos.
4. 4.
ACTIVIDADES a realizar, tendientes a lograr los objetivos planteados y con el
fin de superar los problemas priorizados. Recordar que una misma actividad
puede referirse a varios objetivos a la vez y que, puede suceder que se
requiera más de una actividad para lograr un mismo objetivo.
5. 5.
RECURSOS requeridos para la realización de las actividades. Recordar que
un mismo recurso puede servir para realizar más de una actividad y, a la vez,
una actividad puede requerir más de un recurso. Los recursos pueden ser:
humanos, de equipamientos, de espacios, de útiles o insumos, etc.
6. 6.
MODALIDAD DE SEGUIMIENTO DEL PLAN. Explicar brevemente la forma
en que se hará el monitoreo continuo de la ejecución de las actividades
propuestas, el cumplimiento de los cronogramas, la consecución de los objetivos
planteados, etc.
7. 7.
PRESUPUESTO8 que
resulta de valorizar en $ los recursos que se detallaron en el ítem 5. Se
colocará el valor “unitario”, el cual multiplicado por la cantidad requerida
del respectivo recurso dará el valor total.
TEXTOS
INTERESANTES
Texto extraído de la Resolución Nº 62/97 del Consejo Federal de
Educación (relacionado con el conflicto).
Promover el reconocimiento de los conflictos como situaciones
inherentes a la interacción de las personas, renunciando a la intención de
soslayarlos, ten-diendo a encontrar formas alternativas que intenten
transformar la solución de los conflictos en actos educativos. Valorizar el
reconocimiento del error. Siendo el error un elemento más del proceso de
aprendizaje, el reconocimiento puede ser una instancia importante en la
modificación de conductas futuras, para lo cual es importante que los docentes
implementen estrategias que las orienten y favorezcan. Instalar la noción de
acuerdo y el compromiso como base de la convivencia y la responsabilidad compartida
para su logro.
RELACIONADO CON LA INCLUSIÓN
Muchos estudiantes experimentan dificultades porque no se tienen
en cuenta sus diferencias en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Los
diversos grupos sociales, etnias y culturas tienen normas, valores, creencias y
compor-tamientos distintos, que generalmente no forman parte de la cultura
escolar, lo que puede limitar sus posibilidades de aprendizaje y de
participación, o conducir a la exclusión y discriminación. La inclusión tiene
relación con […] eliminar o minimizar las barreras que limitan el aprendizaje y
la participación de todo el alumnado. Las escuelas inclusivas representan un
marco favorable para asegurar la igual-dad de oportunidades y la plena
participación, contribuyen a una educación más personalizada, fomentan la
colaboración entre todos los miembros de la comunidad escolar y constituyen un
paso esencial para avanzar hacia socieda-des más inclusivas y democráticas.
Textos seleccionados del “Índice de inclusión. Desarrollando el aprendizaje y
la participación en las escuelas”. Centre for Studies on Inclusive Education
(CSIE), Bristol UK 2000
Gracias Nahuel!!! Estamos entrando al mundo digital, jaja
ResponderEliminarJajaja
ResponderEliminar